Yo amo Nueva York por una sencilla razón: esta ciudad me dio la oportunidad de tener una mejor vida, y creo que eso es más que suficiente para sentirse parte de algo. Aquí me siento feliz

La Gran Manzana, la Capital del Mundo, la Urbe de Hierro, la Ciudad Cosmopolita... Nueva York late en Manhattan tan intensamente que está a punto del paro cardiaco.
Ese enamoramiento por la ciudad podría deberse a una confusión provocada por la adrenalina que recorre el cuerpo, esa mezcla de entusiasmo y nerviosismo que confunde la razón.



Billy Joel dice que Nueva York es un estado en la mente, pero parece más un estado en el corazón. Y tú, ¿amas Nueva York?
Caminan con los ojos puestos en los rascacielos, otros avanzan con la mirada perdida, sólo interesados en llegar rápido a donde deben... Así es el andar cotidiano de turistas y habitantes por esta ciudad, la que todos en alguna ocasión dicen amar, aunque pocos se detienen a explicar por qué.

Quizá sea porque Frank Sinatra la inmortalizó en una canción, tal vez porque es el lugar más filmado del planeta o porque tiene un sinfín de iconos en cada rincón. Nueva York es un mundo que incluye al mundo, y eso lo hace cercano y conocido.

Pero qué tiene esta metrópoli que seduce a tantos, tal vez a todos. ¿Acaso es un estado inconsciente después de haberse topado en decenas de ocasiones con el logo de Milton Glaser, ese inconfundible "I NY" ? en playeras, placas, botones, tazas y hasta en calzones... todo parece estar ahí para convencer de que no existe mejor lugar en ninguna otra parte.